domingo, 13 de enero de 2013

Dimiter de William Peter Blatty


He comprobado con pesar, página tras página, que Dimiter no cuenta con el brillo de la gran obra de William Peter Blatty. Lo contrario habría sido un bombazo. Con El exorcista, el interesante autor de la obra cumbre del género de terror, recibió una inspiración que no ha recibido en esta ocasión. Y eso que Dimiter a veces es un libro espectacular. El proyecto es ambicioso, su planteamiento es profundo, pero esta bonita y sorprendente historia de redención es demasiado enrevesada para calar en el lector. Aun así, William Peter Blatty es diferente, y su literatura un soplo de aire fresco. Algo que yo valoro y aplaudo. Dimiter, pues, es un desafío en el fondo y en la forma.

domingo, 6 de enero de 2013

Comentarios de cine: La Red Social de David Fincher

He escogido La Red Social de entre toda la filmografía de David Fincher por muchos motivos; el más importante de ellos es porque la considero su mejor película. A nadie engaño si digo que soy un enamorado de su trabajo, y no oculto mi entusiasmo por su cine como tampoco lo hago con los de Clint Eastwood o Mel Gibson. Pero su talento no ha aparecido en el firmamento del cine de la nada, sino que su estela nos remonta a un origen precoz en la industria cinematográfica, pues con 18 años ya entró en el gremio del séptimo arte —en labores menos destacadas—, y después pasó a realizar videoclips y spots para estrellas de la música como Madonna, Sting, los Rolling Stone o Michel Jackson… Tras empaparse del arte de la publicidad y los vídeos musicales, David Fincher se decidió entonces a dirigir largometrajes, siendo The Social Network una joya más de su atractiva producción cinematográfica, y él, uno de los cineastas más sobresalientes —y a la vez comerciales— de los EE.UU.

jueves, 3 de enero de 2013

La Ilíada de Homero


La Ilíada es una cumbre universal de la literatura. La tragedia más grande jamás contada. Pero después de haberla leído y disfrutado tres veces, ya no me planteo hacer un resumen de cada canto, como por otra parte ya se ha hecho muchas veces. Algo además demasiado sencillo e intrascendente, pues si deseo recordar el argumento de un determinado canto, lo más prudente es leerlo de nuevo; porque resumir la poesía es en el fondo falsificar su contenido, o al menos degradarlo. Y como hacer un comentario a la altura de esta obra es impensable, considero un propósito suficientemente noble ordenar mis anotaciones y darles valor a través de algunas conclusiones. Con esta excelsa cresta literaria inauguro un 2013 que si Dios quiere traerá los comentarios de algunas de las mejores obras de la literatura.