viernes, 27 de marzo de 2015

Adelante la Fe y blog Cristo ya está cerca



El jueves 26 de marzo inicié una colaboración, feliz para mí, con la segunda página web más leída en España de información católica, Adelante la fe. Concretamente con un artículo titulado «La necesaria preparación doctrinal». En el futuro, todos mis artículos de carácter religioso serán publicados en esta página y en mi otro blog, Cristo ya está cerca. Este espacio, que nació en enero de 2014 con la mejor de las intenciones pero sin un rumbo claro, será ahora —que he meditado cuál debe ser su naturaleza y su finalidad— un espacio reservado a libros de religión y a editoriales, de tipo académico, que irán apareciendo a la par en Adelante la fe. Así pues, La cueva de los libros seguirá dedicada a libros de contenido profano, actuales o clásicos, obras de pensamiento y de ficción; comentados, claro está, desde la visión de un creyente católico. Quien lee habitualmente La Cueva, y sigue cada uno de mis artículos literarios, conoce perfectamente cuál es la posición de su autor.

martes, 17 de marzo de 2015

La Última Cena de Paulino Ruano en Almansa (Albacete)



En 2013, con motivo de las Segundas Jornadas de Arte, Fe y Cultura celebradas en la ciudad de Almansa (Albacete), para conmemorar los 250 años de vida de la Capilla de la Comunión de la Iglesia de la Asunción, se presentó el cuadro del pintor almanseño Paulino Ruano: La Ultima Cena. El presente artículo tiene como finalidad determinar el valor artístico del citado lienzo haciendo un estudio comparativo con otros cuadros de pintores célebres sobre el tema de la Cena Pascual.

sábado, 14 de marzo de 2015

El mito de Sísifo de Albert Camus

Albert Camus (Argelia, 1913 - Francia, 1960), fue una de las mentes más brillantes de la Francia del siglo XX. Un intelectual que cultivó la novela, el teatro y el ensayo, y que a pesar de su fina inteligencia, fue poseído por el espíritu del existencialismo, esa corriente vital que veía la existencia humana como algo completamente absurdo. Y su pensamiento, escéptico y atormentado, se reflejó como es lógico en sus obras. No es extraño, por tanto, que el «filósofo» francés se interesara por el mito de Sísifo, relato clásico que según Camus mostraba en toda su profundidad la esterilidad de las obras humanas.

Introducción al cristianismo de Joseph Ratzinger

En el año 1968, con los impulsos del postconcilio en plena efervescencia, el entonces profesor Joseph Ratzinger (más tarde Romano Pontífice Benedicto XVI) publicaba su particular aportación teológica acerca de los fundamentos de la religión de Cristo, por medio de un libro titulado Introducción al cristianismo. Algunas décadas más tarde, concretamente en el año 2.000, el teólogo alemán justificaba, en el prólogo de la nueva edición, la necesidad de su escrito y el auxilio de la razón para hablar de Dios, pues sin hablar de Él la razón se vería disminuida[1]. En virtud de que Dios es el Logos que “nos garantiza la racionalidad del mundo, la racionalidad de nuestro ser, la adecuación de la razón a Dios y la adecuación de Dios a la razón, aun cuando su razón supere infinitamente a la nuestra y a menudo nos parezca oscuridad”[2]. En cualquier caso, la intención del libro era “ayudar a una nueva comprensión de la fe como la realidad que posibilita ser auténticos seres humanos en el mundo de hoy”[3].

domingo, 8 de marzo de 2015

Estado Islámico: No quedará piedra sobre piedra


Mientras el Estado Islámico hace chinas Oriente Medio y degüella cristianos a puñados, los occidentales nos lavamos las manos mirando para otro lado. Preferimos arrancarnos los cabellos cuando pierde nuestro equipo de fútbol y compartir ocurrencias en las redes sociales o en el dichoso whatsapp. Defendemos ideas aberrantes e invertidas, ensalzamos a los animales al mismo tiempo que odiamos a nuestros vecinos, y a quien se pronuncia en contra -con el mismo derecho que ellos a defender sus principios- se les llama de todo y en breve se les considerará delincuentes (ya está ocurriendo de hecho). Pero en un mundo donde las noticias son globales y es imposible no conocer los crímenes de los que son víctimas otras personas, desoír sus gritos y continuar de cachondeo nos convierte en miserables. Miserables que no entienden siquiera que mañana serán ellos los que sufran lo que otros están sufriendo, y a lo mejor merecidamente, según las sabias leyes de la Justicia.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Todo lo que hay de James Salter

James Salter está considerado, y con razón además, uno de los mitos vivientes de las letras norteamericanas. No publicaba una novela desde hace treinta años y la expectación, aunque entre medias nos haya deleitado con una colección de relatos geniales (La última noche), era casi insoportable para quienes adoran su estilo y su prosa deslumbrante, sutil y poética. Pues bien, puedo decir que la espera ha merecido la pena. Todo lo que hay es una novela fascinante. Un fresco precioso y evocador de la norteamérica de postguerra; una narración preciosa y elegante propia de un autor legendario y épico. Pero cuyo contenido tengo que criticar irremediablemente, pues lo que Salter entiende que es todo lo que hay en la vida, no es más que una visión profana de la existencia. Y de ahí el doloroso desengaño que contienen estas páginas, la ausencia de verdad que en el fondo reflejan las vidas de cuantos personajes describe en Todo lo que hay el longevo y magnífico escritor yanqui.

Historias y mitos para niños y mayores: Mortadelo y Filemón de Francisco Ibáñez

Amiguete, ¿me permites que te cuente una anécdota y así te hable de un libro con el que no podrás parar de reírte? No hace mucho se reía, por cierto, un conocido, compañero y a la vez profesor mío, de un comentario que le había hecho previamente un amigo suyo acerca de un libro que había leído y que al parecer le había hecho mucho bien. Mi compañero, como podrás imaginarte, esperaba que su amigo le fuera a nombrar un gran clásico de la literatura universal, o un denso y profundo trabajo de algún filósofo eminente. Sin embargo, aquel pobre hombre se refería a un libro de contenido muy distinto. Un tebeo español de enorme éxito, capaz de entretener al ser más aburrido de la tierra y con humor suficiente para suspender durante horas las preocupaciones que a todos nos acechan. Pues bien, este señor se refería a Mortadelo y Filemón, un clásico nacido de la imaginación de Francisco Ibáñez allá por el año de gracia de 1958. No es desde luego Mortadelo y Filemón una obra que nos hable sobre los misterios de la vida, ¿pero qué sería del hombre que no sonriera nunca?